miércoles, 22 de agosto de 2012

El zapato perdido (Cuento Egipcio)



En un pequeño pueblo de Egipto vivía una muchacha de 30 años cuya belleza se asimilaba a la de una diosa. Su nombre era Iris.
Le gustaba ayudar a su padre que trabajaba como escriba de rebaños, contando cabezas de ganado y evitando las discusiones entre los ganaderos. Iris sabía leer, escribir y contar, y cuando su padre se jubilara, le sustituiría.Todos los chicos del pueblo y de los alrededores deseaban casarse con Iris, pero ella sólo compartiría su vida con un hombre al que amara con todo el corazón. Los jóvenes seguían insistiendo pero ella los rechazaba. Su padre se extrañaba, incluso le proponía casamiento con el apuesto hijo del alcalde, pero ella no podía soportarlo. Sus padres sólo deseaban la felicidad de la hermosa joven:- Iris, solamente tú puedes elegir al hombre al que amarás como esposo.
La tarde estaba soleada e Iris salió a darse un baño al canal pensando que a esa hora nadie la molestaría. Se quitó las sandalias, se desvistió y se metió poco a poco en el agua que gozaba de una temperatura deliciosa. Estuvo nadando durante mucho tiempo.
Por allí cerca, los chicos cazaban o jugaban a la pelota. Cuando la joven volvió hacia la orilla, un chico le hizo señas con la mano ofreciéndole su ayuda para salir del agua. Se trataba del hijo del alcalde, que muy orgulloso, armado con un arco y unas flechas, le regalaba una liebre que había cazado. - No quiero tus regalos. ¡Aléjate de mi! – dijo Iris.- ¡Ni lo pienses! Deseo hablarte. Sabes que yo seré tu marido – contestó el joven. - ¡Jamás! ¡Nunca me casaré con vos!
Iris se fue en busca de sus sandalias, cuando escuchó el ruido de un aleteo. Un halcón bajó hacia el suelo a gran velocidad agarrando una de sus sandalias con sus garras, y de nuevo subió al cielo. Cuando el hijo del alcalde tensó su arco apuntando hacia el halcón, Iris gritó: - ¡No tires! El halcón es el animal sagrado del dios Horus, el protector del faraón. Nadie puede matarlo. El chico se fue muy avergonzado por su acción.
Un poco más tarde se celebraba el consejo de ministros presidido por el faraón en el jardín del palacio. El rey continuaba soltero y esta situación no debía alargarse más. La Regla exigía que reinara junto a él una gran esposa real, pero ninguna le interesaba. Estaba pensativo y no prestaba atención al ministro, cuando de repente, el halcón se abalanzó hacia el rey dejando caer algo en sus rodillas. Se trataba de una sandalia, la más bonita que jamás había visto. Rápidamente hizo llamar al jefe de guardia, y se dirigió a él enérgicamente:- Envíe a sus hombres a todas las ciudades y pueblos y ordene que todas las muchachas se prueben la sandalia. ¡Encuentren a su dueña!
El hijo del alcalde iba hacia la casa de Iris, cuando vio a dos guardias cumpliendo el encargo del faraón. No dudó en preguntar qué pasaba, a lo que le respondieron amablemente. Sólo les quedaba visitar la última casa del pueblo que se encontraba al final de la calle. El chico, al reconocer la sandalia de Iris, trató de evitar que la encontraran. Pero en ese momento, la muchacha salió de su casa portando un ramo de flores de loto. El guardia, al verla, quedó impresionado por su belleza, y al probarle la sandalia comprobó que era suya.
Iris fue a una enorme sala del palacio. El suelo estaba decorado con azulejos en forma de lotos y en las paredes se representaban preciosas pinturas con escenas de caza. Allí, en su trono, estaba sentado el faraón de Egipto. La joven se arrodilló ante el faraón como muestra de admiración y respeto. El rey la tomó de la mano ayudándola a levantarse. Admirado por su belleza, el faraón le calzó la sandalia. Iris era la esposa elegida por los dioses, y ella se había enamorado del faraón. - Reinarás en Egipto junto a mi. Mandaré construir para ti una pirámide que inmortalizará nuestro amor y hará brillar tu nombre para siempre.  Fin.

Giovana (1º C - Inst. Holters)



martes, 21 de agosto de 2012

Heráclito (Cuento Egipcio)




     Amanecía en África. El territorio que el río Nilo recorría, se sentía caluroso y seco.  Los egipcios se levantaban como todos los días, ni desbordando alegría, ni negativos, en otras palabras, se levantaban “común y corriente”.  Todos menos uno, Heráclito. Heráclito se levantaba muy desanimado porque sabía lo que le esperaba. Heráclito era un muchacho hijo de un escriba. Muy pronto él también integraría ese grupo tan distinguido. Pero al contrario que los demás, él no quería ser escriba. Por eso le pesaba tanto cada día. Pero su padre siempre le decía que ser escriba era lo mejor para él y que muy pronto le iba a enseñar la escritura.
     Heráclito no quería aprender a escribir, porque esa escritura era muy complicada, ya que se debían utilizar 750 signos (jeroglíficos). Por eso, cuando el padre comenzó a enseñarle los jeroglíficos a Heráclito, éste se aburría y se perdía entre tantos signos y dibujos.
      Muy pronto, Heráclito pensó en cambiar la escritura jeroglífica, que era lenta y compleja, por una más veloz.Comenzó a trabajar en este proyecto, después de sus clases con el padre.  Al cabo de dos semanas terminó su propuesta y fue a presentársela al padre.  Éste le dijo que era una locura, que cómo podía pensar que se podría cambiar una escritura tan antigua por una nueva… Pero la idea  quedó  dando vueltas en la cabeza del padre, tras meditarlo bastante buscó la propuesta de Heráclito sin que se diera cuenta y se la llevó a su jefe. Éste a su vez se la llevó al faraón, que después de observarla y estudiarla dijo que podría ser mejor que la escritura que se estaba usando.  De esa manera, los escribas comenzaron a probar y a combinar la escritura nueva con los jeroglíficos y los sacerdotes  utilizaban la que había inventado Heráclito.


           Pero había un pequeño problema: el nombre de la escritura. Algunos propusieron: jeroglíficos II, fenicio, morse, escritura, escritura sacerdotista, cuneiforme,  entre otros.
Pero la madre de Heráclito, que lo quería mucho, propuso Hierática y el marido  aceptó  esta propuesta y la apoyó. A la mañana siguiente fue con su hijo a ver al faraón para hacer la propuesta del nombre para la nueva escritura. El faraón dijo que lo iba a pensar y en una semana lo anunciaría. Éste estaba indeciso entre: silábica, hierática y braille.
          Al cumplirse el plazo, el faraón pronunció las siguientes palabras: -“EL NOMBRE DE LA NUEVA ESCRITURA SERÁ HIERÁTICA.-“
La madre de Heráclito se puso muy contenta y su familia y amigos también. A medida que transcurría el tiempo, los escribas fueron dejando de utilizar los jeroglíficos, ya que la hierática era mucho más práctica. De esta manera, los escribas podían escribir más rápido.
          Heráclito sabía los símbolos de la escritura de memoria y mucho mejor que los demás, porque  era él que lo había inventado, y por eso fue el que más rápido escribía y casi nunca se equivocaba. Así pasaron los años y la escritura hierática se siguió utilizando hasta que un siglo más tarde un faraón decidió cambiar la escritura hierática por una más estilizada, que la llamaron demótica, pero Heráclito murió feliz sabiendo que su escritura había sido un éxito y nunca se enteró que la cambiaron por otra.  FIN
                                    

                                              Marianne  (1ro. B - Inst. Holters)



Egipto: Más Allá de lo que demuestre ser (Cuento Egipcio)




3000 años antes de Cristo, en Egipto, gobernaba un faraón llamado Tutankamón. Fue criado por una nodriza. Él creía que era la figura más importante entre todos los faraones que habían gobernado y que gobernarán. También creía que era un descendiente directo de los dioses. Por eso era engreído, presumido y sobre todo arrogante. Sus súbditos lo sabían pero ninguno se atrevía a decírselo.
Un día, Tutankamón sentía deseos de casarse asíque ordeno que buscaran a las mujeres mas bellas del reino. Entonces trajeron a diez mujeres. Todas eran hermosas, pero una de ellas llamo rápidamente la atención del joven.
Una muchacha de ojos azules, cabello rubio y vestida casi idéntica a un ángel. Tutankamón no lo pensó por mucho tiempo y se acerco a ella con una mirada superficial.
La miro fijo a los ojos y le dijo:
-Tienes suerte, vas a casarte conmigo.
La muchacha lo miro con cara de desprecio y le dijo:
-No, gracias.
-¿Como que no?-dijo el con decepción y furia.
-No, yo no estoy aquí por mi voluntad. Mi familia me ordeno que viniera y no tuve otra opción pero de algo estoy sumamente segura y es que no voy a casarme contigo.
-Yo no creo eso, soy el faraón y debes casarte conmigo si así lo deseo.
-No quiero casarme contigo. No eres nada de lo que deseo para mí.
-¿Por qué?- pregunto Tutankamón con una mirada desafiante.
-Porque no me gustan los hombres engreídos y posesivos como tu. Yo quiero un esposo que me haga sentir especial e importante para él, no un niño que cree ser el centro del mundo.
Tutankamón se sintió humillado y completamente enojado con ella. Aunque no quiso comenzar una discusión con ella porque sintió algo en el que nunca antes había sentido.
-No soy ni engreído ni posesivo. Además tú tampoco me conoces. Crees tener la razón pero no la tienes. Crees que por ser hermosa y delicada todos los hombres se rinden a tus pies, pero no es así.
-Ninguno de los hombres que conozco se me ha declarado aun, y aunque me digas que soy hermosa y delicada nada me hará cambiar de opinión.
-No estaba tratando de cambiar tu opinión, solo es lo que creo yo.
-¿En serio?
-Si. Es que en el preciso instante en que te vi me sentí diferente, es algo que nunca había sentido por nada ni nadie.
La hermosa chica de cabellos rubios, que en realidad se llamaba Akana, se sintió alagada y atraída al instante.
-Bueno, gracias-respondió ella sorprendida.
-De nada, pero es lo que realmente pienso.
-Bueno, debo irme, lamento todo esto que paso, solamente creí que ibas a encerrarme o a castigarme por esta discusión que tuvimos.
-Esta bien, puedes irte.
-Gracias.- dijo Akana totalmente conmocionada- Aunque, si quieres podemos ser amigos.
-Si, me encantaría.-dijo Tutankamón esperanzado.
Entonces Akana se fue.
Cuando llego a su casa su madre la miro como esperando a que ella le contara algo de su visita a el faraón.
Akana la miro y le dijo:
-No te esperances mucho, no pasó ni pasará nada.
-¿Cómo que nada?-pregunto su madre desilusionada.
-No, no pasará nada, el no me gusta como persona y no quiero un hombre que cree que todo el mundo gira entorno a el. Aunque es algo tierno cuando quiere.
-¿Te gusta o no, hija mía?-pregunto la madre algo confundida.
-No lo se, estoy confundida. Voy a salir, necesito pensar un poco.
Luego, Akana fue a la pirámide de Keops, que era la tumba más grande de Egipto y que la ayudaba a pensar con sabiduría porque era un lugar tranquilo.
Cuando llego se sentó en una piedra y comenzó a meditar lo que había pasado ese día con Tutankamón.
Luego de estar pensado unas dos o tres horas se decidió. Fue a hablar con el joven faraón. Cuando llegó pidió hablar con Tutankamón inmediatamente. Y así fue.
Cuando lo vio pidió hablar con él a solas, y todos se retiraron de la habitación.
-Dime que necesitas.- dijo él.
-Estuve pensando y decidí casarme contigo.-dijo sonriente Akana.
-¿Que? ¿Por que cambiaste de opinión?-dijo Tutankamón totalmente sorprendido.
-Porque me di cuanta que mas allá de lo que muestras ser, eres comprensivo, seguro y tierno. Me gustan los hombres así. Además me di cuenta que yo fui muy terca y no te di una oportunidad para demostrarme como eres en realidad. Perdóname.
-Esta bien, entonces, ¿quieres casarte conmigo?
-¡Si!-respondió Akana feliz.
Un mes después se casaron y tuvieron un hermoso bebe, Kefren, quien los hizo muy felices y heredó el trono. Gracias a ese hermoso niño, vivieron enamorados y agradecidos de haberse conocido.


Fin


Tamara (1ro. B - Inst. Holters)

Un Viaje Inesperado (Cuento Egipcio)



7:00 empece el día con sueño y con solo pensar que iba al colegio ese dia, no podía mas.Al llegar al colegio solo estaba Mauro que siempre llega temprano. El no dijo nada seguro tenia sueño.Al empezar la clase teníamos ingles que mucho no me gusta. En naturales fuimos a visitar el laboratorio , un amigo mio sin querer mesclo unos quimicos y un agujero nos trago a todos.De repente aparecimos en Egipto y un aldeano salio de su casa.Al vernos nos dijo que pasáramos pero al ser tantos no entrabamos asi que decidio llevarnos con el faraon.
Al principio el faraón nos miro muy extraño con una ropa rara y ordeno a los guardias que cortaran nuestras manos ,por suerte algunos chicos con sus celulares lograron sorprender al faraón y nos dejo pasar la noche en su palacio a cambio de que alguien le regalara su celular.El valiente fue Santi Virzi que le dio su celular y todos pasamos la noche ahi.El faraón nos conto que en ese momento estaban comenzando las olimpiadas y el se anotaria en 4000 metros de natación en el rio nilo.Al segundo día tuvimos que conseguir comida por suerte algunos lograron intercambiar sus celulares por monedas con las que compraron ropa de esa epoca y comida para el resto.Nuestra compañera mas inteligente intento armar una maquina para volver a nuestro tiempo.Usando algunas partes de los celulares que nos quedaban lo logro , pero resulto que lo hizo mal así que en ves de hacer una maquina del tiempo consiguió señal y con el celular de un amigo vimos el partido del Del Potro digamos que el faron le gusto tanto que puso el juego en los juegos olimpicos,pero con una pelota de piedra y raquetas de arena era muy dificil jugar.Al final Del Potro perdio ,nuestra amiga arreglo la maquina y nos fuimos, solo hubo un problema y fue que en el libro y en los museos todas las imagenes y momias tenian jeans , zapatillas All Star , gorras y lo unico que se encontraban en las tumbas eran los celulares que terminaron siendo lo mas preciado del rey,claro a pesar de su medalla de oro en tenis.

FIN.
                        
                                               Thomas  (1ro.B - Inst. Holters)

Cuento Egipcio (1er Año - Inst. Holters)


En África, existe un país llamado Egipto, en él se encontraba un faraón llamado Tu Gran Jamón. Todas las mañanas, al despertarse gritaba-“Te Invadís, tráeme el desayuno “- y Te Invadís, de tan respetuosa que era, le decía – “Sí señor faraón, enseguida voy, ¿quiere que esta vez le ponga cebolla a la empanada?- y el faraón le respondía- NO, yo la quiero con canela-.
Luego de desayunar, él se iba al trono donde escuchaba las quejas de los campesinos, porque no podían dormir a la noche, pues el faraón todas las noches ponía música fuerte para poder dormirse mejor.
 A él, le gustaba mucho la Navidad, todos los días preguntaba –“¿cuándo es Navidad?”-. Tal es así que un día llegaron las vísperas de Navidad, 24/12/2010 A.C, él tan emocionado, (como todos los días del año), gritó- “Al fin, solo queda un día para ¡Navidad! Para festejarla con los amigos, los invitó a todos para que fueran al palacio, donde él vivía y fueron; todos los integrantes de la película “Monsters Inc” , los Powers Rangers, el ratón Pérez y Bob Esponja. Comieron y bebieron una bebida llamada “Nepsi”.
 Al faraón se le movía un diente, y se lo quería arrancar, porque le molestaba. Los Powers Rangers trataban de sacárselo con un hilo atado a una puerta y al cerrarla, se le salía el diente, pero no resultó como ellos querían. En vez de arrancarle el diente, salió volando el faraón. Luego de intentarlo de otra manera de hacerlo, los de Monsters Inc tampoco pudieron. Hasta que vino el Ratón Pérez, le agarró el diente y arrancó para abajo, y…… ¡Capún! Se salió el diente. El faraón lo quería poner debajo de su almohada, para que a la noche, cuando él esté dormido venga el ratoncito y se lo lleve. El Ratón Pérez al ver que el faraón se dirigía a su cuarto con el diente, le gritó – “¡Ey ¡ no te lo lleves, dámelo, a cambio te doy 50 pesos-. Tu Gran Jamón aceptó, se puso muy contento porque dijo- ¡Tengo doble regalo! El del Ratón Pérez y el que me va a dar Papá Noel.
            A las 5 de la mañana se fueron todos a sus casas, y el faraón se fue a dormir y se despertó  y fue directamente al arbolito que había adornado ya hacía 4 meses, encontró 2 paquetes, 1 era un diente postizo y el otro era…. era…… , bueno, nunca lo quiso decir.., yo sigo con esa duda, y vos ?...... Continuara.

                                                                                              
                                                                       Victoria  (1º B -  Inst. Holters)

jueves, 9 de agosto de 2012

Revelan que hubo 2 especies de homínidos junto al Homo Erectus


THE NEW YORK TIMES. ESPECIAL. - 09/08/12
En los últimos 40 años los científicos sospechaban que sus modelos para el árbol genealógico humano más inmediato –desde el Homo habilis hasta el Homo erectus y el Homo sapiens– estaban muy simplificados. Y el descubrimiento de tres nuevos especímenes fósiles, anunciado ayer, constituye la prueba más contundente de las líneas de evolución múltiples de nuestro género, Homo. Los fósiles demostraron que había como mínimo dos especies Homo contemporáneas, además del Homo erectus, viviendo en Africa Oriental hace ya dos millones de años.
Entre los especímenes, descubiertos en piedra arenisca de Koobi Fora, en Kenia, había un cráneo de un ejemplar juvenil tardío con una caja cerebral relativamente grande y una cara larga y chata, al que se designó como KNM-ER 62.000 (para abreviar, 62.000). Presenta un parecido sorprendente con el enigmático cráneo conocido como 1.470 que, desde su descubrimiento en 1972, ha sido el centro de un debate sobre linajes múltiples.
Si el cráneo 62.000 demostró que 1.470 no era un único individuo, los otros dos especímenes parecen haber aportado la prueba vital que faltaba. El 1.470 no tenía maxilar inferior. Sorpresa: los nuevos hallazgos incluyeron un maxilar inferior casi completo (60.000) –considerado como la mandíbula más completa de un Homo primitivo hallada hasta hoy– y una parte de otro maxilar inferior (62.000).
Los fósiles fueron recogidos entre 2007 y 2009 por un equipo encabezado por Meave y Louise Leakey, las paleontólogas madre e hija del Koobi Fora Research Project y miembros de una famosa familia africana buscadora de fósiles. Tras buscar “mucho y durante largo tiempo” fósiles que confirmaran los rasgos de 1470 y mostraran cómo eran sus dientes y su maxilar inferior, “por fin tenemos respuestas”, dijo Meave.
La cuestión, dijo Susan C. Antón de la New York University, integrante del equipo, es cómo estructura este descubrimiento la interpretación del lugar de 1.470 en el mundo inicial de Homo. “Estos fósiles son anatómicamente como 1.470, y ahora tenemos algunos dientes”, dijo. “Estamos más seguros de que 1.470 no fue único, y no todo 1.470 es grande”.
En su primer informe formal, la Dra. Leakey y sus colegas escribieron en la revista Nature: “Estos tres especímenes contribuirán enormemente a la reevaluación de la filogenia y la radiación inicial del género Homo”. Optaron por no asignar los fósiles a ninguna especie nueva o existente hasta que se realice un análisis más exhaustivo sobre los homínidos contemporáneos. El espécimen 1.470 tenía 2 millones de años; la nueva cara y el maxilar fragmentado tienen 1,9 millón a 1,95 millón de años; el maxilar inferior mejor preservado es más joven, 1,83 millón de años.
Fred Spoor, integrante del equipo de descubrimiento que dirigió el laboratorio de análisis, dijo en una teleconferencia que la investigación había demostrado claramente que “la evolución humana no es la línea recta que antes se creía”. África del Este, en cambio, “era un lugar muy poblado, con múltiples especies”, dijo.
Si bien algunos especialistas en orígenes humanos pusieron en duda que la escasa evidencia sea suficiente para respaldar las nuevas conclusiones, Ian Tattersall del Museo Americano de Historia Natural de Nueva York, afirmó: “Este nuevo material ciertamente da consistencia a la idea, que va ganando terreno desde hace tiempo, de que en el historial de Koobi Fora están presentes múltiples linajes de Homo primitivo”.
El doctor Tattersall continuó: “Y respalda la opinión de que la historia inicial de Homo implicó una fuerte experimentación con el potencial biológico y de comportamiento del nuevo género, y no un proceso lento de refinamiento de un linaje central”.
Bernard Wood, de la George Washington University, que ha realizado un estudio a fondo de los antecedentes de fósiles de Homo, escribió en un artículo complementario en Nature: “En suma, la anatomía de los especímenes avala la hipótesis de múltiples especies Homo primitivas”.
Tomado de diario Clarin, 9 de agosto de 2012.

martes, 7 de agosto de 2012

Hacia el 25 de mayo de 1810

La Semana de Mayo de 1810
Autor: Felipe Pigna.
Viernes 18

El 14 de mayo de 1810 había llegado a Buenos Aires la fragata inglesa Mistletoe trayendo periódicos que confirman los rumores que circulaban intensamente por Buenos Aires: cayó en manos de los franceses de Napoleón, la Junta Central de Sevilla, último bastión del poder español.

El viernes 18 el virrey Cisneros hizo publicar lee por los pregoneros (porque la mayoría de la población no sabía leer ni escribir) una proclama que comenzaba diciendo: "A los leales y generosos pueblos del virreinato de Buenos Aires." El virrey advertía que "en el desgraciado caso de una total pérdida de la península, y falta del Supremo Gobierno" él asumiría el poder acompañado por otras autoridades de la Capital y todo el virreinato y se pondría de acuerdo con los otros virreyes de América para crear una Regencia Americana en representación de Fernando. Cisneros aclaraba que no quería el mando sino la gloria de luchar en defensa del monarca contra toda dominación extraña y, finalmente prevenía al pueblo sobre "los genios inquietantes y malignos que procuran crear divisiones". A medida que los porteños se fueron enterando de la gravedad de la situación, fueron subiendo de tono las charlas políticas en los cafés y en los cuarteles. Todo el mundo hablaba de política y hacía conjeturas sobre el futuro del virreinato.

La situación de Cisneros era muy complicada. La Junta que lo había nombrado virrey había desaparecido y la legitimidad de su mandato quedaba claramente cuestionada. Esto aceleró las condiciones favorables para la acción de los patriotas que se venían reuniendo desde hacía tiempo en forma secreta en la en la jabonería de Vieytes. La misma noche del 18 los jóvenes revolucionarios se reunieron en la casa de Rodríguez Peña y decidieron exigirle al virrey la convocatoria a un Cabildo Abierto para tratar la situación en que quedaba el virreinato después de los hechos de España. El grupo encarga a Juan José Castelli y a Martín Rodríguez que se entrevisten con Cisneros.

Sábado 19

Las reuniones continuaron hasta la madrugada del Sábado 19 y sin dormir, por la mañana, Cornelio Saavedra y Manuel Belgrano le pidieron al Alcalde Lezica la convocatoria a un Cabildo Abierto. Por su parte, Juan José Castelli hizo lo propio ante el síndico Leiva.

Domingo 20

El domingo 20 el virrey Cisneros reunió a los jefes militares y les pidió su apoyo ante una posible rebelión, pero todos se rehusaron a brindárselo. Por la noche Castelli y Martín Rodríguez insistieron ante el virrey con el pedido de cabildo abierto. El virrey dijo que era una insolencia y un atrevimiento y quiso improvisar un discurso pero Rodríguez le advirtió que tenía cinco minutos para decidir. Cisneros le contestó "Ya que el pueblo no me quiere y el ejército me abandona, hagan ustedes lo que quieran" y convocó al Cabildo para el día 22 de Mayo. En el "Café de los Catalanes y en "La Fonda de las Naciones", los criollos discutían sobre las mejores estrategias para pasar a la acción

Lunes 21

A las nueve de la mañana se reunió el Cabildo como todos los días para tratar los temas de la ciudad. Pero a los pocos minutos los cabildantes tuvieron que interrumpir sus labores. La Plaza de la Victoria estaba ocupada por unos 600 hombres armados de pistolas y puñales que llevaban en sus sombreros el retrato de Fernando VII y en sus solapas una cinta blanca, símbolo de la unidad criollo-española desde la defensa de Buenos Aires. Este grupo de revolucionarios, encabezados por Domingo French y Antonio Luis Beruti, se agrupaban bajo el nombre de la "Legión Infernal" y pedía a los gritos que se concrete la convocatoria al Cabildo Abierto. Los cabildantes acceden al pedido de la multitud. El síndico Leiva sale al balcón y anuncia formalmente el ansiado Cabildo Abierto para el día siguiente. Pero los "infernales" no se calman, piden a gritos que el virrey sea suspendido. Debe intervenir el Jefe del regimiento de Patricios, Cornelio Saavedra quien logra calmarlos garantizándoles el apoyo militar a sus reclamos.

Martes 22

Ya desde temprano fueron llegando los "cabildantes". De los 450 invitados sólo concurrieron 251. También estaba presente una "barra" entusiasta. En la plaza French, Beruti y los infernales esperan las novedades. La cosa se fue calentando hasta que empezaron los discursos, que durarán unas cuatro horas, sobre si el virrey debía seguir en su cargo o no. Comenzó hablando el Obispo Lué diciendo que mientras hubiera un español en América, los americanos le deberían obediencia. Le salió al cruce Juan José Castelli contestándole que habiendo caducado el poder real, la soberanía debía volver al pueblo que podía formar juntas de gobierno tanto en España como en América. El Fiscal de la Audiencia, Manuel Villota señaló que para poder tomar cualquier determinación había que consultar al resto del virreinato. Villota trataba de ganar tiempo, confiando en que el interior sería favorable a la permanencia del virrey. Juan José Paso le dijo que no había tiempo que perder y que había que formar inmediatamente una junta de gobierno.

Casi todos aprobaban la destitución del virrey pero no se ponían de acuerdo en quien debía asumir el poder y por qué medios. Castelli propuso que fuera el pueblo a través del voto el que eligiese una junta de gobierno; mientras que el jefe de los Patricios, Cornelio Saavedra, era partidario de que el nuevo gobierno fuera organizado directamente por el Cabildo. El problema radicaba en que los miembros del Cabildo, muchos de ellos españoles, seguían apoyando al virrey.

"Modales"

El debate del 22 fue muy acalorado y despertó las pasiones de ambos bandos. El coronel Francisco Orduña, partidario del virrey, contará horrorizado que mientras hablaba fue tratado de loco por no participar de las ideas revolucionarias "... mientras que a los que no votaban contra el jefe (Cisneros), se les escupía, se les mofaba, se les insultaba y se les chiflaba."

Miércoles 23 

Por la mañana se reunió el Cabildo para contar los votos emitidos el día anterior y emite un documento: "hecha la regulación con el más prolijo examen resulta de ella que el Excmo. Señor Virrey debe cesar en el mando y recae éste provisoriamente en el Excmo. Cabildo (...) hasta la erección de una Junta que ha de formar el mismo Excmo. Cabildo, en la manera que estime conveniente. El síndico Leiva, adicto al virrey prepara una maniobra: nombrar una Junta presidida por Cisneros.

Jueves 24 

Se confirmaron las versiones: el Cabildo designó efectivamente una junta de gobierno presidida por el virrey e integrada por cuatro vocales: los españoles Juan Nepomuceno Solá y José de los Santos Inchaurregui y los criollos Juan José Castelli y Cornelio Saavedra, burlando absolutamente la voluntad popular. Esto provocó la reacción de las milicias y el pueblo. Castelli y Saavedra renunciaron a integrar esta junta Muchos como el coronel Manuel Belgrano fueron perdiendo la paciencia. Cuenta Tomás Guido en sus memorias "En estas circunstancias el señor Don Manuel Belgrano, mayor del regimiento de Patricios, que vestido de uniforme escuchaba la discusión en la sala contigua, reclinado en un sofá, casi postrado por largas vigilias observando la indecisión de sus amigos, púsose de pie súbitamente y a paso acelerado y con el rostro encendido por el fuego de sangre generosa entró al comedor de la casa del señor Rodríguez Peña y lanzando una mirada en derredor de sí, y poniendo la mano derecha sobre la cruz de su espada dijo: "Juro a la patria y a mis compañeros, que si a las tres de la tarde del día inmediato el virrey no hubiese renunciado, a fe de caballero, yo le derribaré con mis armas."

Por la noche una delegación encabezada por Castelli y Saavedra se presentó en la casa de Cisneros con cara de pocos amigos y logró su renuncia. La junta quedó disuelta y se convocó nuevamente al Cabildo para la mañana siguiente.

Así recuerda Cisneros sus últimas horas en el poder:

"En aquella misma noche, al celebrarse la primera sesión o acta del Gobierno, se me informó por alguno de los vocales que alguna parte del pueblo no estaba satisfecho con que yo obtuviese el mando de las armas, que pedía mi absoluta separación y que todavía permanecía en el peligro de conmoción, como que en el cuartel de Patricios gritaban descaradamente algunos oficiales y paisanos, y esto era lo que llamaban pueblo, (..). Yo no consentí que el gobierno de las armas se entregase como se solicitaba al teniente coronel de Milicias Urbanas Don Cornelio de Saavedra, arrebatándose de las manos de un general que en todo tiempo las habría conservado y defendido con honor y quien V.M las había confiado como a su virrey y capitán general de estas provincias, y antes de condescender con semejante pretensión, convine con todos los vocales en renunciar los empleos y que el cabildo proveyese de gobierno." 

El 25 de mayo de 1810 

Todo parece indicar que el 25 de mayo de 1810 amaneció lluvioso y frío. Pero la "sensación térmica" de la gente era otra . Grupos de vecinos y milicianos encabezados por Domingo French y Antonio Beruti se fueron juntando frente al cabildo a la espera de definiciones. Algunos llevaban en sus pechos cintitas azules y blancas, que eran los colores que los patricios habían usado durante las invasiones inglesas.

Pasaban las horas, hacía frío, llovía y continuaban las discusiones. El cabildo había convocado a los jefes militares y estos le hicieron saber al cuerpo a través de Saavedra que no podían mantener en el poder a la Junta del 24 porque corrían riesgos personales porque sus tropas no les responderían. La mayoría de la gente se fue yendo a sus casas y el síndico del Cabildo salió al balcón y preguntó "¿Dónde está el pueblo?". En esos momentos Antonio Luis Beruti irrumpió en la sala capitular seguido de algunos infernales y dijo "Señores del Cabildo: esto ya pasa de juguete; no estamos en circunstancias de que ustedes se burlen de nosotros con sandeces, Si hasta ahora hemos procedido con prudencia, ha sido para evitar desastres y efusión de sangre. El pueblo, en cuyo nombre hablamos, está armado en los cuarteles y una gran parte del vecindario espera en otras partes la voz para venir aquí. ¿Quieren ustedes verlo? Toque la campana y si es que no tiene badajo nosotros tocaremos generala y verán ustedes la cara de ese pueblo, cuya presencia echan de menos. ¡Sí o no! Pronto, señores decirlo ahora mismo, porque no estamos dispuestos a sufrir demoras y engaños; pero, si volvemos con las armas en la mano, no responderemos de nada." Poco después se anunció finalmente que se había formado una nueva junta de gobierno .El presidente era Cornelio Saavedra; los doctores Mariano Moreno y Juan José Paso, eran sus secretarios; fueron designados seis vocales: Manuel Belgrano, Juan José Castelli, el militar Miguel de Azcuénaga, el sacerdote Manuel Alberti y los comerciantes Juan Larrea y Domingo Matheu. Comenzaba una nueva etapa de nuestra historia.

La Junta declaró que gobernaba en nombre de Fernando VII. Así lo recuerda Saavedra en sus memorias "Con las más repetidas instancias, solicité al tiempo del recibimiento se me excuse de aquel nuevo empleo, no sólo por falta de experiencia y de luces para desempeñarlo, sino también porque habiendo dado tan públicamente la cara en la revolución de aquellos días no quería se creyese había tenido particular interés en adquirir empleos y honores por aquel medio. Por política fue preciso cubrir a la junta con el manto del señor Fernando VII a cuyo nombre se estableció y bajo de él expedía sus providencias y mandatos."

Para algunos era sólo una estrategia a la que llamaron la "máscara de Fernando", es decir, decían que gobernaban en nombre de Fernando pero en realidad querían declarar la independencia. Pensaban que todavía no había llegado el momento y no se sentían con la fuerza suficiente para dar ese paso tan importante. La máscara de Fernando se mantendrá hasta el 9 de julio de 1816.

Pero los españoles no se creyeron lo de la máscara o el manto de Fernando y se resistieron a aceptar la nueva situación.

En Buenos Aires el ex virrey Cisneros y los miembros de la Audiencia trataron de huir a Montevideo y unirse a Elío (que no acataba la autoridad de Buenos Aires y logrará ser nombrado virrey), pero fueron arrestados y enviados a España en un buque inglés. 
Autor: Felipe Pigna.


Fuente: www.elhistoriador.com.ar